Enviado por Raúl Macías en DESTACADOS, ECONOMÍA, PARA EMPRESARIOS, SOCIEDAD | 1 Comentario
Retrato robot del “espantatalento”
Una vez más, publico una entrada, distinguida por un mal generalizado, e identificada como la lacra de una empresa con aspiraciones.
No se si es de valientes o de estúpidos publicar algo, con lo que estas de acuerdo y con lo que te sientes altamente identificado siendo negativo, pero la realidad es así. Son muchas las empresas, y “empresarios” que en estos momentos de “doble recesión” no son capaces de sucumbir a su prepotencia y enaltecimiento de su vanidad.
“Esta empresa es mía” “Se perfectamente lo que hago” ” La culpa es de la crisis” “Seguiremos esta estrategia, porque es la misma que hace años nos levantó”
Tan difícil es señores, darse cuenta, que lo que te hizo crecer puede ser la causa de lo que ahora te hace decrecer, o que si supierais perfectamente que es lo que estáis haciendo, no estaríamos en esta situación.
En definitiva, creo que las causas reales de la situación empresarial “general” PYMES / Media Empresa y en ocasiones “Empresas mucho mayores”, no se basa únicamente en la crisis y la caída generalizada, se basa en la gestión, que con los ojos cerrados puedo decir “está obsoleta”, con problemas jerárquicos y falta de savia nueva.
Os recomiendo que leáis el siguiente artículo.
El reverso del mejor jefe para trabajar es aquel que garantiza la pérdida total de entusiasmo, el estrés del equipo, la ineficacia generalizada, la fuga del talento y asegura que se va a desperdiciar el potencial del grupo, que quedará debidamente taponado y frustrado por este experto de la necedad directiva. ¿Cuál es el perfil del jefe capaz de desmotivar e irritar a más gente y con mayor velocidad? Paco Muro, presidente de Otto Walter, determina su retrato robot básico, al que muchos podrán sumar otras características, fruto de una triste experiencia personal:
1. Maleducado, falta al respeto a menudo, pierde las formas y no sabe estar a la altura.
2. Vanidoso, prepotente y sabelotodo, incapaz de reconocer sus errores y con afán de protagonismo. No escucha a los demás, especialmente a sus “inferiores” y manifiesta una patética incompetencia directiva, de la que es un absoluto ignorante.
3. No apoya al equipo, mantiene gran distancia con su gente lo que incluye una ausencia total de trato humano, y a la hora de la verdad rehúye los problemas y se le nota su falta de criterio. Es casi el impresentable perfecto.
4. Incompetente manifiesto en comunicación, tanto en decir las cosas mal y a destiempo, como en no dejar claros los objetivos a los miembros de su equipo. No reconoce el trabajo bien hecho salvo rarísimas excepciones.
5. No confía en su gente, y carece casi absolutamente de valor y carácter interior, además de mostrar una notable inseguridad.
6. No respeta el tiempo de los suyos; abusa de los horarios de los demás poniendo reuniones en horas absurdas y manifestando un gran descontrol de las tareas propias y las de su equipo.
Fuente: Mercados de el Mundo / El Mundo / Domingo 5 Sep 2010 / www.explansionyempreo.com

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Podría adjuntar la foto de mi jefe para pegarla al lado de este artículo…